Challenge: apaga el scheduler
Empezaste el curso mirando los componentes del clúster con respeto, desde fuera. Ahora que lo has terminado, te has ganado el derecho a hacer lo que ningún libro puede ofrecerte: apagar uno y ver qué se rompe exactamente.
El objetivo es el kube-scheduler, y no es una elección casual. Su ausencia produce el síntoma más limpio de todos, y ese síntoma conecta con prácticamente todo lo que has aprendido: el Pending de los requests imposibles, el de los taints sin tolerar, el de la anti-afinidad que no encuentra hueco. Todos aquellos tenían un motivo escrito en sus eventos. El de este reto no tendrá ninguno, y entender por qué es la última pieza del rompecabezas.
El playground vuelve a ser el clúster kubeadm de la primera lección, con los componentes a la vista.
Criterio de superación: el scheduler queda retirado, un Pod nuevo se queda en Pending sin nodo y sin eventos, y al restaurar el componente el Pod se programa solo, sin que nadie vuelva a pedirlo.
Y con esto termina el curso. Has recorrido el camino completo: del primer Pod a un clúster que se repara, se configura, se protege, se gobierna, se dimensiona y, cuando hace falta, se opera a corazón abierto.
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